30 Nov, 2008
Medicina Ayurvédica para Vegetarianos Urbanos
Posted by: Ange In: Bienestar| Vegetarianismo
A veces sólo con buscar en la despensa podemos encontrar los remedios que nuestro cuerpo necesita. Siempre han estado ahí o bien podemos conseguirlos con bastante facilidad.
La medicina ayurvédica está apareciendo lentamente en nuestras costas, si entendemos el significado de la palabra “Ayurveda”, que es “ciencia de la vida” podemos atisbar algo de la sabiduría que encierra este conocimiento milenario. Algunos estudios hacen llegar sus orígenes al año 3.000 A.C.
Basado en algo tan sutil y concreto a la vez como la correspondencia entre el cuerpo y la mente, sería ambicioso de mi parte pretender entregar conocimiento sobre una ciencia tan desarrollada, por lo que sólo trataré de despertar la curiosidad de los cazadores vegetarianos urbanos con esta columna.
Los remedios ayurvédicos no tienen contraindicaciones y son seguros de tomar. Nuevamente repito que no reemplazan la consulta con su médico predilecto. En la cocina encontramos los cinco principales.
Comencemos con la Pimienta negra: Una especia cargada de energía, que calienta el cuerpo y el alma, amarga y picante a la vez. La pimienta negra es digestiva y de efecto estimulante en los desórdenes hepáticos, alivia los bronquios, enfriamientos, resfríos y enfermedades del sistema respiratorio, asimismo se beneficia la circulación de la sangre. El dolor de dientes se pasa frotando un grano de pimienta triturado sobre el área afectada. La manera más fácil de tomar la pimienta es moler finamente los granos y luego mezclar el polvo con miel, se puede ingerir de ½ a una cucharadita por día. Para hacer un té puede hervir los granos enteros y colarlos, endulzándolos si desea.
Esa especia con aroma a madera y de intenso amarillo es la Cúrcuma, componente básico en la mezcla de especias que llamamos curry. Descrita en la medicina ayurvédica como amarga y astringente, tiene propiedades antibacterianas, antinflamatorias, antivirales y antiparasitarias. Limpia el hígado, purifica la corriente sanguínea y ayuda a la digestión. Algunos estudian su posible relación con la cura de tumores cancerosos y el VIH. Es fácil aplicar la cúrcuma para sentir su efecto en la piel; cortaduras, úlceras, pruritos y quemaduras se benefician de una suave friega con cúrcuma diluida en un poco de buen aceite de coco. Para ingerirla deberá mezclarla con miel y tomar de ½ a 1 ½ cucharaditas con un poco de agua.
A continuación nuestros ojos se posan en el Jengibre, el perfumado rizoma que nos deleita en tantas preparaciones. En su encarnación ayurvédica el jengibre es pungente y cálido, actuando como un potente antinflamatorio y aliviando nauseas, vómitos, diarreas, fiebres, molestias estomacales y mareos. Con sus efectivas enzimas ayuda a digerir carbohidratos, grasas y proteínas con más facilidad. La dosis para tomar es de ¼ cucharadita de polvo o ½ cucharadita de jengibre fresco rallado. Para hacer un té de jengibre debe hervir por un minuto dos cucharadas del rizoma picado o en tajadas, en dos tazas de agua, endulzar con miel y beber. El polvo seco de jengibre se puede mezclar con mantequilla clarificada (Ghee) y ser usado como una crema para dolores musculares.
La que era hasta hace pocas semanas humilde Cebolla ha quedado harto mejor ubicada en el ranking de las verduras por cosas del clima, pero lo que aquí nos interesa es su papel como remedio ayurvédico. Comparte sus atributos y género (Allium) con el Ajo, ambos son caracterizados como astringentes, amargos y agrios a la vez. De energía cálida, ambos poseen propiedades antibacterianas, antinflamatorias y antivirales. Ayudan en la digestión, promueven la eliminación de toxinas desde el hígado, reducen el colesterol y alivian males menores la tos, el asma y el dolor de oídos.
El ajo es certero en las picadas de insectos, solo debe frotar un diente cortado en la zona afectada, el aroma permanecerá por unos días, pero el dolor pasará casi mágicamente. El ajo y la cebolla se pueden tomar crudos, cocidos o en forma de jugo, el que debe ser diluido en agua o jugo de limón antes de beberlo.
A continuación la receta ideal que reúne a estos cinco “devas” de la sanación, una preparación fácil y sabrosa, la mejor manera de incluir la medicina en la mesa. El plato en cuestión es “Zapallo al Masala”.
Necesita reunir una cebolla grande, pelada; dos dientes de ajo, dos cucharadas de jengibre fresco picado, una cucharadita de comino, una cucharada de cúrcuma en polvo y una cucharada de granos de pimienta negra.
Haga una pasta con los ingredientes anteriores, puede usar un mortero o una procesadora de alimentos. Luego pique zapallo hasta tener seis o siete tazas. Haga lo mismo con tres tomates medianos. Caliente un poco de mantequilla sin sal o ghee en una sartén grande y cocine la pasta hasta que despierte su fragancia, agregue los trozos de zapallo y tomate, más ¾ de taza de agua. Tape y deje cocinar a fuego medio hasta que el zapallo esté tierno, este le tomará casi 20 minutos. Sirva con un humeante arroz basmati, de grano largo y aromático.
Por Pepe Acevedo
Fuente: Terra
