Este año, decidí regalarme el curso completo de flores de bach, para tener mi certificación internacional, reconocida por la Fundación Bach en Inglaterra.
Quienes me conocen, sabrán que desde hace bastante tiempo he venido estudiando sobre éstas y sus alcances, sobre cómo actuan y lo principal, cómo se utilizan para mejorar la calidda de vida de un paciente. Pero algo me tenia incómoda. Primero, el hecho de que al no contar con certificación jamás atendí con esta terapia a ningún paciente dadas las implicancias de no tener un respaldo que demuestre que el “quemarse las pestañas” es sinónimo de comprender a cabalidad todas las aristas emocionales que puede llegar a tratar dicha terapia; y lo segundo (y no menor) es el hecho de que el MINSAL está trabajando en un Documento de Salud Pública sobre medicinas alternativas y complementarias que regula y reconoce el ejercicio de los terapeutas complementarios (de terapias complementarias específicas). Este documento, entre otras cosas, regula la actividad del terapeuta, supervisándola y fiscalizándola. (Para ver el documento en su totalidad haz click aqui )
Para mi como terapeuta es básico que este documento sea aprobado, aunque creo que aún falta mucho por desarrollar ya que hay algunos puntos que a mi parecer son importantísimos y que no han sido incluidos (no daré la lata aqui). Pero el hecho de que se esté considerando regular el ejercicio de los terapeutas me parece un enorme avance en las políticas de salud de nuestro país y una forma honesta de reconocer que la medicina tradicional en algunos casos no es la única alternativa o que puede ser apoyada por otras técnicas que ayuden a su mejor funcionamiento. Bien es sabido por ejemplo que nuestro pueblo Mapuche no pierde sus tradiciones y sigue recurriendo a su medicina tradicional, lo mismo pasa por ejemplo en China, donde la Acupuntura es utilizada a macro escala. No podemos cegarnos a la realidad pero si podemos estar abiertos al diálogo y a aportar para mejorar la calidad de quienes ejercemos terapias complementarias, con mayor preparación y conocimientos fundamentales para la mejor atención de los pacientes.
Creo que la palabra mas importante aqui es respeto.
- Hacia los pacientes:
* Entregando nuestro servicio con la tranquilidad de que nuestra capacitación ha sido de calidad y que el ejercicio de nuestra profesión no pone bajo ningún punto de vista en riesgo la salud de un paciente, siendo capaces de derivar a nuestros pacientes a un especialista a tiempo si vemos que no podemos ayudarlos.
* Al tener la humildad suficiente para no prometer lo que no podemos cumplir, jamás se puede prometer el retorno de la salud, si podemos prometer hacer lo que esté a nuestro alcance para ayudar y si no podemos dar mas de nosotros … parar.
- Respeto por los médicos tradicionales:
* A quienes muchos terapeutas desautorizan, dándose atribuciones como quitar o disminuir dosis de medicamentos (si le sucede esto con un terapeuta por favor no deje sus medicamentos, sólo su médico tiene esa atribución).
- Respeto de los médicos tradicionales hacia nosotros los terapeutas:
* Sin descalificaciones. He tenido el gusto de trabajar como complemento a tratamientos de medicina tradicional en conocimiento de médicos tradicionales y recomendada en algunos casos por uno de ellos, y es lejos la mejor forma para atender, ya que el paciente logra estar en tranquilidad ya que su médico autoriza mi ejercicio y yo no interfiero en su tratamiento, actuamos en conjunto, como un equipo.
Si hay algo que me gusta es hablar con médicos dada su formación, mientras mas reconocidos son en su área, curiosamente están mas abiertos a escuchar y a tratar con todas las herramientas disponibles de ayudar a recobrar la salud de un paciente. Lo interesante es que mientras mas seguros están de sus capacidades y ejercicio, son menos reticentes a probar, y eso es una muestra de grandeza de corazón, ya que su ego no los ciega, sino que su seguridad les permite explorar nuevas alternativas como complemento a tratamientos que en algunos casos resultan menos efectivos por motivos que escapan a la medicina.
Creo que para desarrollar esta idea completa tendria que escribir un post eteeerno, por lo mismo dejaré hasta aqui… sólo espero que algún colega que esté ejerciendo sin la preparación adecuada lea y comprenda lo fundamental que es el estudiar y entregar un servicio de calidad, tal y como esperan recibir los pacientes que acuden a nosotros.
Y por otra parte… pese a que durante muchos meses me quemé las pestañas estudiando flores de bach al empezar a estudiarlas de manera formal, con un instructor habilitado, sentí la tranquilidad de que hacia lo correcto ya que la información que entregan los libros no es nada comparada a lo que uno puede recibir en base a la experiencia de alguien que trabaja desde hace 20 años atendiendo pacientes.